DIARIO. HOY: VISITANDO AL GINECÓLOGO. EL DOCTOR HOUSE CREA ESCUELA.
Eso es lo primero que me vino a la mente cuando mi mujer me contó la experiencia que había supuesto para ella y su madre la visita al ginecólogo que escogimos en nuestra ciudad. Pero empecemos por el principio:
Recordaréis que en la anterior entrada de DIARIO, volvíamos de Barcelona con el encargo del ginecólogo de ir cuanto antes a un ídem en nuestra ciudad. Después de sopesar los que a Teresa le entraban por su seguro se decidió por el Doctor X(a partir de ahora Dr. House). No digo nombres no vaya a ser que se reconozca, se ofenda y nos ponga un pleito.
!Ja,ja,ja! Yo es que me troncho con el Dr. House. Es tan auténtico....(pues seguro que si fuera tu doctor no te parecía tan "auténtico")
El caso es que a priori, el Doctor House se trata de un profesional excelente. Vaya, que la cuestión práctica, aprobada con nota . Ahora bien, en la asignatura “habilidades sociales” le suspendemos con un cero patatero.
Vamos con los cinco momentos álgidos de la visita:
1
Mi mujer : ¿Puedo ir a la piscina?¿Hacer deporte?
Respuesta del Dr House: ¿Sabes nadar?
Mi mujer: Sí.
Dr. House: Pues entonces, sí.
2
Mi mujer: He tenido un derrame y he estado dos días en reposo absoluto. ¿Puedo ir a trabajar?
Dr. House: Hombre...Tendrás que comer ¿no?
3
Mi mujer: Verá, es que estoy un poco nerviosa. ¿Puedo tomar Valeriana o algo que me tranquilice un poco?
Dr. House: Claro...Y un vaso de Whisky si quieres...Pero solo uno ¿eh?
4
Mi suegra: Oiga...¿Y...?
Dr. House (interrumpiendo): ¡Ud se calla! Ella puede hablar sola que es mayorcita.
5
Mi mujer: En la ecografía que me hicieron en Barcelona escuchamos el latido del corazón del embrión.
Dr. House: ¿El latido? Tan pequeños (seis semanas) no tienen ni corazón. Perdona que te diga, pero se han quedado contigo. Eso debían de ser los movimientos del útero. Entre tú y yo. Lo que tienes ahí ahora mismo es una mierda.
Cuando me lo contó, nos lo tomamos a risa, pero en frío me molesta mucho que se haya referido a nuestro futuro hijo como “mierda”. Este Dr. Debe haber traído al mundo decenas de bebés, pero para nosotros el nuestro es único y genuino. También me molesta que haya tratado de un modo tan descortés y graciosillo a mi mujer y suegra.
Como no sería justo dejar la cuestión así debo añadir que cosas sensatas también dijo. En este juicio sumarísimo que se está llevando a cabo contra el Dr. House, le doy a la defensa la oportunidad de alegar algún atenuante. Como la defensa también soy yo, escojo esta frase:
Que haga vida normal. Es una embarazada, no un enferma.
Menos mal que con esta subió algún punto, porque si no, saca nota por debajo de cero.
Aunque prefiero pensar que el Dr. tuvo un día tonto (si es así, a cualquiera le puede pasar y si no, él mismo está cavando su propia tumba profesional), el caso es que no nos convenció, y decidimos buscar otro Ginecólogo. En mi opinión, es vital que la mujer embarazada se sienta cómoda con la persona que va a ser su referente durante tantos meses. Si no hay confianza, mejor cambiar.
Por último una reflexión. El Dr House es muy gracioso, ocurrente y avispado (y repelente). Pero es un personaje de televisión, es decir, una MENTIRA. Así que el rollito este en el mundo real no triunfa nada. (Sobre todo si te toca a ti).

cuartosinascensor dijo
Yo creo que muchas veces pierden la perspectiva y se olvidan de que tratan con personas.
Cuando estas embarazada todo te asusta por que es algo nuevo.
Mi abuelo era medico y decia que el buen trato es lo primero.
Aunque ahora sea diminuto esa cosita crecerá y será tu hij@, un poquito de respeto.
Besos
18 Septiembre 2006 | 03:41 PM